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El Ayuntamiento de Los Realejos, a través de su Concejalía de Desarrollo Rural, informa del acopio de otras 500 feromonas para su distribución entre agricultores del municipio con el fin de seguir trabajando en el control de la plaga de la polilla de la papa, cuyo nombre científico es tecia solanivora, "y que ha supuesto una amenaza seria para este tradicional cultivo de las islas y especialmente arraigado en este municipio en los entornos de Icod el Alto, Palo Blanco, Las Llanadas y La Ferruja”, tal y como resalta el alcalde, Manuel Domínguez.

Explica el concejal de Desarrollo Rural, Alexis Hernández, que “del mismo modo que en la adquisición de meses atrás, estas feromonas se pueden solicitar bien en las oficinas del área municipal en la planta baja exterior del Ayuntamiento o en la Cooperativa de Icod de los Trigos”. Agradece nuevamente el concejal la predisposición de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, que es quien las ha facilitado al consistorio para su distribución en el municipio.

Detalla Alexis Hernández que “la técnica a utilizar se podría resumir como la colocación de unas trampas donde se ubican estas feromonas, aproximadamente a distancias de cada 30 metros de terreno, a las que acuden atraídos los machos de la polilla, tratando de reducir así la incidencia de la plaga y con la garantía de que ni atrae a otro tipo de insectos ni afecta a otro tipo de cultivos”.

Los cosecheros del municipio han mostrado su implicación no sólo al llevar a cabo estos métodos sugeridos por los técnicos, sino por haberse prestado a colaborar desde hace ya varias temporadas de cosecha con distintos proyectos y estudios con el fin común de erradicar o mitigar los efectos de esta plaga y garantizar el futuro de un cultivo de tanta bonanza para las islas.

Feromonas contra polilla guatemalteca papa reparto agricultores

Contenedores para el deshecho

En este sentido, grupos de agricultores de Los Realejos y su área municipal de Desarrollo Rural, colaboran con Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Universidad de La Laguna, y por otro lado en un proyecto de la Universidad de Navarra, en la investigación y búsqueda de vías de erradicación de la polilla guatemalteca.

Los estudios que están en marcha buscan como objetivo disminuir las pérdidas de cosecha tanto en campo como almacén ocasionados por esta plaga, así como establecer un tratamiento después de la cosecha que permita la exportación de papas. El desarrollo y búsqueda de enemigos naturales y el establecimiento y puesta en marcha de una experiencia piloto de control en el campo siguen siendo fundamentales en el proyecto.

Desde la Concejalía de Desarrollo Rural de Los Realejos se han iniciado las gestiones como cada año con el Cabildo de Tenerife para coordinar la habilitación de contenedores para el desecho de las papas afectadas por la polilla en Las Llanadas e Icod el Alto como una medida más para la lucha contra su propagación.

FUENTE Y FOTO: https://canariasagricola.com/noticia/2927/los-realejos-intensifica-su-lucha-contra-la-polilla-de-la-papa

El alumnado de los cursos de HORTICULTURA Y FLORICULTURA y de INSTALACIÓN Y MANTENIMIENTO DE JARDINES Y ZONAS VERDES han visitado con Agroislas las instalaciones del Laboratorio de Análisis de Aguas y Suelos del Cabildo de Gran Canaria, entidad imprescindible para el desarrollo agrario de Gran Canaria.

En este laboratorio se analizan tipos de suelos, en relación a la productividad agrícola, así como aguas de riego y material vegetal, determinando los nutrientes que han absorbido las plantas. De esta manera, nos desarrollamos en el ámbito agrario de una forma analítica, eficaz, conociendo mucho más y mejor el desarrollo y avance de nuestros cultivos, lo que permite optimizar recursos y tener más garantías de obtener una buena cosecha.

Hemos aprendido la manera de analizar el suelo y el agua, la maquinaria del laboratorio, el modo de trabajo y métodos científicos para determinar nutrientes, materia orgánica, sales y otros factores. En un futuro, cuando finalice el curso y estemos trabajando en el sector, podremos acudir a este laboratorio con todas las garantías de calidad y profesionalidad, avanzando en nuestro desarrollo.

Si estás interesado/a en nuestras actividades, ponte en contacto con nosotros a través de los teléfonos 928.414.222 / 696.423.550, visita nuestra web www.agroislas.com o haznos una visita en nuestras oficinas, situadas en la calle Lomo la Plana 12, locales 7-8, Siete Palmas, en Las Palmas de Gran Canaria.

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El cultivo del tomate es muy sensible tanto a la falta como al exceso de humedad en el suelo, por lo que en cultivo en invernadero habrá que recurrir al riego, al igual que en los cultivos al aire libre cuando hay escasez de lluvias ―normalmente el tomate se cultiva en la época más seca del año.

La disponibilidad de agua es importante durante todo el ciclo, pero especialmente cuando las plantas están en la etapa de semillero, antes de la formación de los frutos o en días de mucho calor. En las variedades indeterminadas ―de producción escalonada―las necesidades serán más estables a lo largo de todo el ciclo ya que la floración no cesa.

El cultivo protegido o en lugares donde las lluvias son escasas y es previsible que el suelo no tenga el grado correcto de humedad, se deberá realizar un riego de saturación ―se le aporta al suelo todo el agua que puede retener― antes de realizar el trasplante de las tomateras al terreno.

En invernadero se calcula que las necesidades de agua son la tercera parte en comparación con el mismo cultivo al aire libre.

El agua de riego

El agua de riego contiene sales que se van acumulando en el perfil del suelo y que, en función de cuáles sean esas sales y en que concentraciones estén disueltas, podrán llegar a constituirse en un problema para el cultivo.

Regar frecuentemente con aguas con elevada concentración de sales va, poco a poco, salinizando el suelo ocasionando una pérdida de productividad.

Por tanto, en aquellos suelos que nos demandan mucho riego, habrá que disponer de agua de calidad, de lo contrario lo estaremos haciendo salino poco a poco.

Cuándo regar

El intervalo de riego dependerá mucho de las condiciones climáticas, del estado del cultivo y del tipo de suelo. En concreto, cuánto más arenoso o ligero sea el suelo más cortos y frecuentes serán los riegos ―incluso 3 o 4 veces al día― , mientras que si es más arcilloso o pesado, los riegos será más espaciados pero más intensos.

Si se dejan pasar demasiados días entre riegos y el suelo se seca en exceso, las plantas sufrirán estrés hídrico mientras que si se riega en exceso, se corre el riesgo de producir encharcamientos que reducen el nivel de oxígeno en el suelo, limitan el desarrollo de las raíces, la absorción de nutrientes y pueden dar lugar a la aparición de enfermedades.

La mayor disponibilidad de agua se da cuando el suelo está a capacidad de campo y a medida que se va secando ―aunque siga húmedo― las plantas tienen más dificultades para obtenerla.

Cómo regar

Por surcos o inundación

Solo se debe emplear en cultivos al aire libre en zonas en las que la disponibilidad de agua no es un inconveniente.

En cultivos bajo plástico no se debe regar mediante este método ya que hace aumentar mucho la humedad relativa y, por tanto, el riesgo de enfermedades.

Por goteo

Más costoso a la hora de adquirir el material pero a la larga permite ahorrar mucha agua y dosificar tanto la cantidad de agua aportada como el tiempo de riego. Además, el suelo se humedece de manera más gradual y sin alterar la estructura de éste, de forma que el intercambio gaseoso no se interrumpe.

Cuánto regar

Se ha de regar tanto como sea necesario para humedecer los primeros 50 cm del perfil del suelo.

Existen tensiómetros que miden el grado de humedad que presenta el suelo, pero si no se cuenta con uno de ellos, habrá que hacer una calicata ―agujero― o un hoyo con una barrena para observar el perfil del suelo a medida que se ajusta el tiempo de riego. Aquel tiempo de riego más breve que logre humedecer los primeros 50 cm de suelo será el más adecuado puesto que permitirá ahorrar agua, evitar exceso de humedad y el lavado de nutrientes por escorrentía.

Se estima que ―en función de las condiciones climáticas― el consumo diario de agua de una tomatera adulta está entre 1.5 y 2 litros, por lo que el suelo deberá poder aportárselos. Este dato es especialmente útil para el cultivo del tomate en macetas ya que nos da una idea de cuánta agua tenemos que aportar por día a cada planta.

El tiempo de riego deberá ir aumentando conforme la planta se desarrolla, teniendo en cuenta los aportes realizados por la lluvia.

Resultado de imagen de TOMATERA

Fuente foto: www.agrohuerto.com

Deficiencia o exceso de agua

Como se ha comentado anteriormente, tanto las deficiencias como los excesos de humedad son perjudiciales para el cultivo de tomate y sus efectos pueden ser los siguientes:

Exceso de agua

- Escaso crecimiento en grosor del tallo y excesivo desarrollo apical de la plantas.

- Los frutos se rajan debido a la turgencia.

- Aumenta la susceptibilidad a enfermedades de tipo fúngico y bacteriano.

Deficiencia

- Reducción del número y tamaño de los frutos. Caída tanto de frutos como de flores.

- El desarrollo tanto de la planta como de los frutos se detiene.

- Las puntas de las hojas y los brotes apicales se necrosan.

- La coloración de las hojas se vuelve amarillenta o violácea.

FUENTE: http://www.mundohuerto.com/cultivos/tomate/riego

El equipo técnico de Agroislas está trabajando en un proyecto para la rehabilitación de varios invernaderos en parcelas del este de la isla de Gran Canaria.

Los invernaderos son estructuras que permiten controlar mejor el desarrollo de los cultivos, gestionar las temperaturas, control de plagas, suelta de insectos que ayudan a controlar las plagas, riegos, abonados...Es decir, se trata de ambientes confinados y controlados que permiten cultivar especies que al aire libre no se desarrollarían bien o no podrían cultivarse. Además mejoramos el rendimiento agrícola.

Es importante considerar el impacto ambiental de los invernaderos, así como la normativa que afecta a la parcela en concreto, por lo que este tipo de estudios deben hacerse de una manera integral.

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Sábado, 22 Junio 2019 08:46

La agricultura como sumidero de CO2

Sabemos que los gases de efecto invernadero (GEI) se dispersan homogéneamente en la atmósfera y crean una alteración en la composición de la misma de carácter global. Los impactos derivados de dicha alteración tienen, en consecuencia, un alcance mundial, afectando a la humanidad en su conjunto y a la totalidad de los ecosistemas y biodiversidad de la Tierra. Este carácter global, hace que los sumideros que capturan y almacenan CO2(CAC) en cualquier lugar, desempeñen un importante papel al retirar de la atmósfera parte de las emisiones procedentes de cualquier otro lugar.

Una alternativa muy interesante es utilizar la agricultura como sumidero de CO2. La agricultura es un sector estratégico básico para la producción de alimentos, pero al mismo tiempo es un sector multifuncional que, gracias a sus activos, contribuye al desarrollo sostenible en el medio rural y aporta destacados beneficios ambientales.

Los cultivos evitan la desertificación, son emisores de oxígeno a la atmósfera, ayudan a regular el clima y la hidrología y, sobre todo, actúan como sumidero de CO2.

Los árboles y cultivos agrícolas, y la vegetación en general, por su capacidad fotosintética, remueven o retiran CO2 de la atmósfera, almacenándolo y actuando así como sumideros. Gracias al CO2 fijado se producen los alimentos y subproductos agrícolas.

Muchas especies de interés agrícola se caracterizan por poseer una alta velocidad de crecimiento, incluso superior a la de numerosas especies de vegetación de tipo natural, lo que se traduce en una mayor tasa de fijación de CO2. Según investigaciones recientes desarrolladas por la Universidad de Murcia (España), en el marco de la Iniciativa Agricultura murciana como sumidero de CO2, se han obtenido y comparado las velocidades netas de fijación de CO2 de una especie agrícola como es la lechuga y dos especies de vegetación natural muy extendidas en la Región de Murcia como el Pino (Pinus halepensis) y el Esparto (Stipa tenacísima). De estos resultados se deduce que una hectárea ocupada por una conífera, como es el pino, de 14 años de edad fija diez veces menos de CO2 que otra en iguales condiciones de riego destinada a árboles frutales.

 
 

Un aspecto importante del comportamiento de los sumideros, es el tiempo de permanencia del carbono almacenado o retirado de la atmósfera, ya que el CO2 removido por un sumidero puede volver a la atmósfera por diversos mecanismos, como por ejemplo los incendios de bosques.

La agricultura no se diferencia mucho de un bosque, parte del CO2 que fija la planta queda almacenado en el suelo gracias a sus raíces, comportándose como un sumidero a largo plazo, mientras que el CO2 necesario para el carbono contenido en la cosecha y subproductos se comporta como un sumidero temporal. Pero este sumidero temporal tiene un importante papel en las políticas de mitigación del cambio climático, ya que, la fijación por la planta y la consecuente remoción o retirada de CO2 de la atmósfera se renueva año a año.

Relacionada con el concepto de sumidero temporal esta el de emisión evitada. Por ejemplo, las podas y otros subproductos se pueden utilizar como biomasa evitando la emisión de CO2 de los combustibles a los que sustituyen.

Por tanto, la adecuada gestión de los cultivos agrícolas puede conducir, en muchos de ellos, a un almacenamiento neto de CO2, una vez descontadas las emisiones realizadas para labores de campo, manipulación y transporte.

Este almacenamiento neto o capacidad de sumidero varía de unos cultivos a otros dependiendo de su tasa de fijación de CO2 y del nivel de emisiones realizado que, a su vez depende de las prácticas agrícolas utilizadas. La mayor parte de los cultivos agrícolas en el área mediterránea y especialmente los frutales deben considerarse auténticos sumideros temporales de CO2.

Agricultura murciana como sumidero de CO2 es una iniciativa institucional para impulsar la colaboración colectiva en la mitigación del cambio climático. La agricultura de la Región de Murcia es una de las más rentables de España y de Europa, debido a su alta productividad. Es una agricultura que está basada en la calidad, la seguridad y el compromiso con el medio ambiente.

La agricultura murciana, por su eficiencia y benignidad de su clima, se caracteriza por una escasa dependencia de factores energéticos, por eso muchos de los cultivos de las más de 150.000 Ha de regadío, tienen un balance de carbono positivo (comportándose como sumidero de CO2) incluso teniendo en cuenta las emisiones derivadas del procesado y transporte al centro de Europa de los productos.

A modo de resumen, con esta iniciativa se persigue un doble objetivo; por un lado incrementar la capacidad sumidero de la agricultura de la Región de Murcia, y por otro, incentivar la ecoeficiencia, ligada a una economía baja en carbono, en el sector agrícola, aprovechando la motivación vinculada a las ventajas competitivas de la responsabilidad ambiental y a la reducción de costes, que supone la incorporación de buenas prácticas a la producción agrícola, de manera que se consiga una reducción de las emisiones de los GEI.

FUENTE: https://www.ecointeligencia.com/2010/10/la-agricultura-como-sumidero-de-co2/

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