UN NUEVO PRODUCTO BIODEGRADABLE PARA CULTIVOS AMIGABLES CON EL MEDIO AMBIENTE

El proyecto AGROBIOFILM, financiado por la Unión Europea (UE), ha desarrollado un plástico biodegradable que es amigable con el medio ambiente, regula la temperatura del suelo, controla el crecimiento de malezas y evita las pérdidas de agua.

El mulching es un proceso que consiste por lo general en cubrir el suelo con una capa de plástico no biodegradable, que puede ser dañina para el medio ambiente tanto durante el ciclo de cultivo como después, ya que por lo general contiene pesticidas y residuos del suelo y de los cultivos. La capa protectora biodegradable Agrobiofilm® es diferente ya que ayuda a erradicar estos problemas ambientales.

“Nuestros plásticos biodegradables son una alternativa cierta ante los plásticos fósiles convencionales no compostables”, señala Paulo Azevedo de la Indústria de Plásticos e Papéis, de Portugal, y coordinador del proyecto AGROBIOFILM. “Una de las ventajas inmediatas de usar estos plásticos biodegradables es que se pueden enterrar directamente, lo que implica que no se requiere remover la capa plástica al final del ciclo de cultivo”, agrega.

El equipo del proyecto se avocó al desarrollo y testeo de capas de mulch que debían ser amigables con el medio ambiente; que debían cumplir con los métodos de cultivo tradicionales; y que debían igualar o, en algunos casos, incluso mejorar los rendimientos con respecto al uso de capas convencionales de plástico.

Para ser más específicos, el equipo desarrolló el llamado “Mater-Bi® formula”, que contiene materias primas y consta de materiales biodegradables que se descomponen en el suelo mediante microorganismos como bacterias, hongos y algas.

Los hallazgos del proyecto muestran que Agrobiofilm® puede ser un sustituto viable para el mulch convencional. La cobertura protectora mantiene o incluso incrementa los rendimientos comparado con los mulches tradicionales y además es un impedimento efectivo para el surgimiento de malezas. agriculturers.com. Al final del ciclo de cultivo, la cobertura se puede enterrar, evitando así los costos adicionales asociados a su remoción del campo –una operación que por lo general es costosa debido a la mano de obra. Además, los resultados muestran que luego de ser enterrado, más del 70% del mulch se descompone dentro de los primeros 160 días.

Los esfuerzos por difundir el producto ya han comenzado en Portugal, España y Francia, y el próximo paso para el equipo es lanzar Agrobiofilm® al mercado global.

“Nuestro mulch está ayudando a abordar los desafíos clave que enfrentan las políticas de desarrollo rural y medio ambiental de la UE, como la contaminación del suelo, el manejo de residuos y el ahorro de energía”, concluye Azevedo.

FUENTE: ec.europa.eu

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