¿Sabes cómo cuidar bien de un geranio? A veces, su cuidado no solo se basa en el riego, existen más técnicas para que muestre todo su esplendor.

El Geranio es una de las plantas por excelencia del verano y la absoluta protagonista de terrazas o balcones en este tiempo. Si queremos que estas matas luzcan sanas y bonitas en los meses de estío debemos poner especial atención en los cuidados de su crecimiento. De esta forma obtendremos esa floración tan característica, sea en el color que sea, reinando sobre las hojas de un verde intenso.

Pues bien: si deseamos disfrutar de esa eclosión de preciosa naturaleza que se respira al ver un Geranio en flor, es importante que ayudemos a la planta a florecer correctamente. Algo sencillo si sabemos cómo, pero que es absolutamente necesario si tenemos en cuenta que la floración supone un desgaste importante para el vegetal, que tendremos que paliar si queremos disfrutar de ella hasta los últimos coletazos del verano.

Lo bueno es que el Geranio es una planta agradecida y muy poco exigente en sus cuidados. Esto significa que nos va a demandar poca atención durante todo el año, incluidos  los meses estivales. Y pocas cosas hay tan veraniegas como contemplar los Geranios en flor, así que ¡bien merece la pena tratarlos con un poco de mimo!

SOL Y RIEGO, ASPECTOS VITALES EN LOS CUIDADOS DEL GERANIO

Seguro que, en alguna ocasión, has visto una ventana llena de flores de Geranio y te has preguntado cómo lo hacen sus propietarios para lucirlos de esa manera. Para empezar, es importante saber que esta planta tendrá muchas más flores según el número de horas diarias de luz solar que reciba. Para que pueda florear de manera abundante y constante, necesitará al menos seis horas diarias de luz. Puede que ésta sea su mayor exigencia, pero debemos ser cautelosos: lo ideal es que nuestro Geranio esté ubicado en un lugar que reciba sombra a lo largo de la tarde. De esta forma, evitaremos una sobreexposición que pueda estropear sus brotes.

Y si la luz es importante, no lo es menos el riego. Aunque durante los meses de invierno nuestro Geranio haya permanecido en letargo, para su floración es imprescindible aumentar su pauta de agua. Sobre todo en los meses de calor (momento en el que las plantas se llenan de brotes de flor), es importante que mantengamos la planta hidratada de manera constante.

Riego del Geranio
Para regar el Geranio mojaremos el sustrato y evitaremos la parte de las flores

Debemos tener cuidado con no abusar del agua. Éste es un enemigo absoluto de su bienestar, ya que las raíces tienen tendencia a pudrirse con el exceso de líquido. Y tampoco conviene hacer pasar sed a la planta, de ser así, no tendrá energía para florecer. El truco para saber cuál es la cantidad idónea de agua es sencillo: tendremos que mantener el sustrato siempre ligeramente húmedo y guiarnos por él para saber cuándo volver a regar.

Además, y para evitar cualquier robo de energía, retiraremos las ramas más largas de la planta (estos tallos suelen florecer mucho menos que los de menor tamaño).

ABONO EN VERANO, PODA EN OTOÑO

Una pequeña ayudita nunca viene mal. Y, por ese motivo, es más que necesario asistir a nuestra planta a florecer todavía más utilizando un abono para plantas en flor. Si hemos planificado las flores de nuestro Geranio, habremos comenzado a añadirlo al comienzo de la primavera. Pero si nos hemos despistado con este detalle, tampoco es problemático: podemos hacerlo todavía a lo largo del verano, siguiendo una pauta de un abonado al mes.

Si te estás preguntando qué abono es el ideal para este tipo de plantas, puedes elegir entre:

– Sólido, si hemos sido previsores y hemos empezado el abonado con algo de tiempo.

– Abono líquidose usará una vez al mes junto con uno de los riegos. Suficiente para ayudar al Geranio a florecer más durante el verano.

Abono sólido para plantas
Con el uso de abonos sólidos como este ayudarás a la floración de tu Geranio, tanto durante el verano como en la preparación otoñal. 

Y dejamos para el final una labor que tendremos que apuntar en el calendario de tareas del jardín del otoño. Y es que, aunque durante el verano ayudaremos al Geranio a brotar más retirando las flores marchitas y las hojas secas, lo cierto es que la clave de su floración del próximo año la encontraremos en la poda otoñal. En este caso, lo recomendable es podar el Geranio un tercio de su volumen y completar esta labor con un abono sólido, antes de resguardar las plantas de las heladas del invierno.

FUENTE: https://verdecora.es/blog/ayuda-a-tus-flores-cuidados-del-geranio

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