No tires las semillas de las manzanas. Puedes germinarlas fácilmente y disfrutar de este hermoso vegetal. ¿Quieres saber cómo?

El manzano o árbol de las manzanas es una planta muy querida en los huertos: no necesita de un gran mantenimiento y, además, es muy productivo, hasta el punto de que un sólo ejemplar puede producir la cantidad de frutos necesaria para que toda la familia pueda disfrutar de su delicioso sabor. Y hablando de disfrutarlo, seguramente cuando os termináis de comer la manzana la tiráis al contenedor de la basura o la echáis al montón de compostaje, ¿verdad?

Pues bien, yo os voy a proponer algo mejor: ¿qué os parece la idea de tener vuestro propio manzano? Así, en cuanto empiece a fructificar, ya no tendréis necesidad de ir a comprar al supermercado. Después de leer este artículo, sabréis cómo germinar semillas de manzana. Animaos. Seguro que será una experiencia enriquecedora para todos ? .

El manzano es un árbol que florece en primavera, y cuyos frutos terminan de madurar en verano/otoño. Por lo tanto, la época de siembra, digamos, natural, es en otoño, ya que así las semillas germinarían a lo largo de la primavera siguiente. Pero claro, hoy en día la mayoría de la gente lo que hace es, precisamente, comprar manzanas en un centro comercial, en un supermercado o, si pueden, en el mercado del pueblo, y eso puede ser durante cualquier día del año.

Una vez que hayamos decidido la época en la que vamos a sembrar nuestro futuro árbol frutal, es momento de cortar la manzana para extraer las semillas. Pero, ojo, no hay que cortarla justo por la mitad ya que podrías dañar las semillas (como le ha pasado a algunas de la manzana que se ve en la imagen superior). Luego, con una cuchara de café o con un cuchillo -con cuidado- podrás sacarlas con facilidad. Después, si quieres, te puedes comer la manzana.

Aunque se vean bien, sanas y frescas, es importante que nada más extraerlas las limpies bien con agua para quitarle cualquier resto orgánico que puedan tener; de no hacerlo, los hongos podrían dañarlas seriamente, volviéndolas inviables.

 

Como recomendación, ponlas en un vaso con agua durante 24h para que el embrión que hay en su interior no se deshidrate.

La siembra del manzano tiene dos partes: la estratificación y la siembra propiamente dicha en maceta. Veamos cómo proceder:

Cuando ya han pasado las 24h, rellenaremos un tupperware (mejor si es de plástico transparente) hasta la mitad con un sustrato que se llama vermiculita. La vermiculita es un mineral formado por silicatos de hierro o magnesio que retiene mucho la humedad, incluso más que la perlita, siendo ideal para semilleros o, como en este caso, para tuppers.

Después, se colocarán las semillas, un poco separadas entre sí por si germinasen antes de tiempo, y se termina de rellenar el tupperware con más vermiculita. Una vez hecho, sólo quedará regar un poco con la ayuda de un vaporizador, evitando que el agua llegue hasta arriba; me explico: el sustrato debe de estar húmedo, pero no empapado. Si ves que sobra agua, quítala pues de no hacerlo las semillas terminarían por ahogarse, literalmente, pues van a estar muchos días en el tupper.

 

Ahora, y por prevención, es muy aconsejable echar una pizca de fungicida ecológico, como cobre o azufre. Vuelve a regar un poco para que entre bien en contacto con la vermiculita. Luego, cerramos el tupperware, y lo metemos en la nevera a una temperatura de 6ºC.

Esta primera parte no ha terminado aún, sino que una vez por semana tenemos que abrir el tupperware para que se renueve el aire y comprobar cómo van las semillas. Así, durante 3 meses.

Siembra de semillas

Sustrato

Turba negra, el sustrato más utilizado para los semilleros.

Pasados los 3 meses, podremos proceder a sembrar las semillas en semilleros. Como tales se pueden usar las macetas tradicionales, bandejas de semillero forestal, envases de leche, vasos de yogur… Elijas lo que elijas, debes de asegurarte de que tiene agujeros para el drenaje del agua.

Vale, ya tenemos el semillero, pero ¿qué sustrato usamos? Uno que tenga buen drenaje pero que además se pueda mantener húmedo lo suficiente, y sobretodo, que no se compacte. En los viveros encontrarás muchos sustratos preparados; para el caso que nos ocupa, puedes usar tanto el preparado para los Semilleros como del Huerto Urbano ecológico. 

Otra opción es hacer nosotros mismos la mezcla. Para ello, necesitaremos 60% turba negra + 30% perlita (o similar) + 10% humus de lombriz (u otro abono orgánico en polvo).

Siembra – Paso a paso

Teniendo el sustrato listo, se procederá a hacer lo siguiente:

  1. Rellenamos el semillero casi completamente.
  2. Colocamos una o dos semillas en cada uno, separadas entre sí.
  3. Las cubrimos con sustrato.
  4. Echamos una pizca de fungicida ecológico (cobre o azufre).
  5. Les damos un riego generoso, empapando bien el sustrato.
  6. Y finalmente, colocamos el semillero en un lugar donde le dé el sol directamente.

Cuidados de las plántulas

Malos domestica joven

Al cabo de más o menos un mes, máximo dos, las semillas empezarán a germinar. En esta temprana edad son muy frágiles, por lo que hay tenerlas bien controladas y cuidadas para evitar perderlas. Así pues, lo primero que tenemos que hacer, si han germinado dos en un semillero, es repicarlas, es decir, separarlas y plantarlas en macetas individuales.

¿Cómo repicarlas?

La manera más fácil de hacerlo es, cuando tengan una altura de 5cm, extraer el cepellón de raíces de la maceta, y con cuidado, ir quitando el sustrato adherido a las raíces. Luego, cuando veamos bien sus sistemas radiculares, simplemente tenemos que desenredarlos evitando romper las raicillas.

Cuando ya las tengamos separadas, se plantan en macetas de unos 20cm de diámetro con sustrato (puede ser del mismo tipo que usamos para los semilleros), se riegan y se colocan en una zona de semisombra hasta que les veamos crecimiento, que será entonces el momento de ir acostumbrándolas gradualmente al sol directo.

¿Cómo mantenerlas?

Durante el primer año tenemos que estar muy pendientes de ellas. Estos son los cuidados que necesitan:

  • Riego: unas 3 veces por semana en verano, y cada 5-6 días el resto del año.
  • Abonado: durante la primavera y el verano se aconsejaba abonar con abonos orgánicos líquidos, como el guano, que además de hacerlas crecer un poco más rápido, las fortalece.
  • Tratamientos preventivos: una vez al mes en época de calor se aconseja tratar con fungicida.

A partir del segundo año, podremos pasarlas a macetas más grandes, o al jardín.

Manzano en flor

¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis a cultivar vuestro propio manzano?

FUENTE: https://www.jardineriaon.com/germinar-semillas-manzana.html

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