No tienen hueso, son españoles y sólo se dan en diciembre. Así son los aguacates de moda.

Puede que en el futuro cambien las tornas, como ocurre con otros alimentos, pero hoy por hoy, y desde hace algún tiempo, el aguacate es uno de los frutos más apreciados por los nutricionistas. Se basan en estudios como el que asegura que añadir medio aguacate al menú diario hace que comamos menos. Contiene luteína, buena para la salud cognitiva y la memoria.

 

Rico en vitamina E y ácidos grasos Omega 3, tampoco anda escaso de magnesio y potasio, lo que ha convertido este fruto verde en opción ganadora para runners a la hora de recuperarse tras el esfuerzo, en dura competencia con el plátano. En consecuencia, la persea americana (nombre científico de este fruto verde) está de moda: según datos de Mercamadrid, en 2016 su venta aumentó un 16% (y su precio, un 34%).

Pero no todo es maravilloso en relación con el aguacate. Es un fruto de textura y forma peculiares, y un hueso que hay que quitar antes de servir. Y ahí empiezan los problemas. La técnica habitual consiste en seccionar la pieza horizontalmente, separar las dos mitades y retirar el hueso. Pero al ser un fruto escurridizo y tener forma ovalada, la operación no puede efectuarse sobre una tabla; hay que cogerlo con una mano, mientras con la otra manejamos el cuchillo… Y a veces este se nos resbala.

El corte es tan frecuente que el resultado tiene nombre: avocado hand, o “mano de aguacate”. Uno de los casos más sonados fue el de la actriz Meryl Streep, que apareció con la mano vendada en el verano de 2012 después de que se hubiera dado un tajo cortando un aguacate. El pasado mayo, la Asociación de Cirujanos Plásticos del Reino Unido lo consideró tan alarmante que pidió que se establecieran medidas de seguridad para evitar estos cortes, que suelen afectar a nervios y tendones y pueden requerir una intervención quirúrgica. A la mujer de un periodista del New York Times se le fue el cuchillo y pagó por la operación una factura de 20.000 dólares (17.000 euros).

Pero la “mano de aguacate” podría tener los días contados, por lo menos en estas fechas. El corte se evitaría si este fruto no tuviera hueso y, por tanto, no hubiera que quitarlo. Pues bien, en la cadena británica Marks & Spencer han empezado a comercializar aguacates sin hueso, que harán las delicias de los fanáticos de las uvas y sandías sin pepitas y descargarán de trabajo a los médicos de urgencias.

“El aguacate que no lleva hueso se llama aguacate dátil”, nos ilustra Manuel Jesús Ortega, que comercializa en España los que crecen en la costa de Granada. “Y no es una variedad, en realidad es una malformación del fruto, que a veces aborta (se dice así porque pierde la semilla). Puede abortar una rama, unos frutos o todo un árbol. Según lo que abarque la anomalía se puede llegar a comercializar o no. Porque es muy poco abundante. Nosotros lo comercializamos en tarrinas de 500 gramos pero suele ir a hostelería, que es donde nos lo piden”.

La variedad conocida como aguacate fuerte es la que aborta con más frecuencia, explica el experto. Es como cualquier otro. “Tiene su misma piel (no muy dura, si lo está es que no está suficientemente maduro), pero más ovalado, precisamente por la falta de hueso. Respecto al sabor es muy similar al de su variedad, pero quizás el toque a piñón que caracteriza esa variedad es algo más intenso”, dice Ortega.

Como casi todas las cosas buenas, esta trae un pero. Los aguacates sin hueso no se pueden encontrar todo el año; solo en diciembre. “Es la época de floración de la variedad fuerte y cuando más posibilidades de que aparezcan hay”. Ortega aclara que cuestan un poco más caros, pero salen a cuenta. “Todo lo que se vende es carne y pesa menos porque no tiene hueso”, señala. Coincide en eso el diario Los Angeles Times: estas piezas que se cultivan en España son un chollo, porque casi por el mismo precio uno obtiene más cantidad de aguacate. “El mayor problema que tiene a la hora de comercializarlo es que no se sabe cuándo se va a contar con él”, añade Ortega.

“No tienen nada de malo”, declaró el doctor Jonathan Crane, investigador del Departamento de Estudios de Horticultura de la Universidad de Florida al portal CookingLight.com. “Se dan muy raramente, y si encuentras uno, es una suerte”. En estos días, uno de cada cien tendrá esta extraña mutación genética, y puede que lo eche en el cesto sin saberlo. Cuando descubra que no tiene hueso o es muy pequeño, no se le ocurra tirarlo. Un aguacate 100% carnoso es un milagro natural que hay que disfrutar.

 

FUENTE: https://elpais.com/elpais/2017/12/27/buenavida/1514387597_402940.html

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.