LAS ABEJAS NO SÓLO PRODUCEN MIEL

Durante su corta existencia de 50 días, una abeja obrera visitará 7.200 flores. A los ojos humanos, el resultado es paupérrimo: cinco gramos de miel. Para producir un kilo, se necesita el trabajo de 200 abejas y el polen de 1,4 millones de flores. Una tarea ardua para un poco de dulzura.

Pero las abejas no sólo producen miel. Su servicio de polinización es clave para la alimentación mundial. Cerca de tres cuartas partes de las especies cultivadas necesitan de polinizadores como las abejas para generar los granos y los frutos que consumimos en nuestra mesa.

La polinización es un proceso fundamental para la reproducción y para la persistencia de las plantas con flores. Ocurre cuando los insectos (y algunos otros animales) mueven los granos de polen de las anteras (la parte masculina de una flor) a los estigmas (la parte femenina).

Muchos de estos polinizadores están en peligro de extinguirse, aseguran desde la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (Ipbes, por sus siglas del inglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La entidad señala que una consecuencia impensada de esto sería un aumento en los niveles de deficiencia de vitamina A, lo que podría dar lugar a un incremento en la tasa mundial de enfermedades del corazón.

Ocurre que la principal fuente de este micronutriente son los frutos y los granos que necesitan de insectos polinizadores. Otros cultivos que están en riesgo son tentadores: café, chocolate y manzanas.

Hay más de 20 mil especies de abejas en todo el mundo. Son los polinizadores dominantes en la mayoría de los ecosistemas. Las abejas silvestres son las que más contribuyen a la producción de cultivos. Este año, Estados Unidos incluyó por primera a vez a insectos entre los animales en riesgo de extinción. Se trata de siete especies de abejas de Hawái.

La abeja más conocida es la que produce miel: Apis mellifera . En 1988, había cinco millones de colmenas de estas especies en Estados Unidos. En 2015, esa cifra bajó a unos 2,5 millones. En Argentina, la producción de miel disminuyó de 84 mil toneladas anuales entre 2000 y 2009 a 67 mil toneladas anuales en los últimos años.

La principal causa de la reducción de colmenas son los pesticidas, en especial los neocotinoides, que ya se están prohibiendo en algunos países.

Los sistemas agrícolas pocos diversos (monocultivo de soja) también afectan la biodiversidad de polinizadores, dicen del Ipbes.

Además, las abejas tienen varios enemigos que están proliferando. La mayoría son parásitos que se introducen en su cuerpo o en las colmenas.

Aunque no producen miel, el mar también tiene “abejas”. Esta semana se conoció que las plantas marinas necesitan polinizadores para transportar su polen. Los científicos siempre pensaron que esta tarea era realizada sólo por las corrientes marinas.

Sin embargo, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México descubrieron que unos pequeños crustáceos visitan las hierbas marinas y trasladan el polen a otras plantas.

La cantidad de carbono almacenada en una hectárea de estas praderas bajo el mar equivale a dos hectáreas de bosque tropical. Son muy importantes para retener dióxido de carbono, gas responsable del cambio climático. Y, como en la tierra, sus abejas son imprescindibles.

FUENTE: http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/las-abejas-no-solo-producen-miel

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