LA AGRICULTURA Y LAS URBES, PRINCIPALES CAUSAS DE LA DESAPARICIÓN DE ESPECIES

Casi cualquier actividad humana puede suponer una amenaza para otras especies. Alterar o destruir su hábitat, privarlas de sustento, de espacio vital, o simplemente acabar con la vida de un número irremplazable de sus individuos. No todas son iguales, ni tienen los mismos efectos. Por eso, un equipo de científicos australianos ha estudiado cuáles son los comportamientos más destructivos con la biodiversidad y elaborado una lista para que las autoridades sepan cómo tienen que diseñar las políticas ambientales del futuro. Y han encontrado a las dos principales culpables: la sobreexplotación de recursos y la agricultura.Para analizar el fenómeno, Sean Maxwell, investigador de la Universidad de Queensland, (Australia) y su colega James Watson, han estudiado cuáles son los principales riesgos a los que se enfrentan 8.688 especies distintas de todo el mundo. Todas están clasificadas como «amenazadas» o «casi amenazadas» según la Lista Roja de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN), el catálogo más completo sobre la materia. «El principal mensaje que emerge de los datos que hemos recogido es que, sea cual el grupo de especie que se mire, o el nivel de amenaza que se analice, la sobreexplotación de recursos y la agricultura son los dos principales riesgos para la biodiversidad», indican en su estudio, que publicó ayer la revista Nature.

De las 8.688 especies estudiadas, casi tres de cada cuatro, un 72 %, están siendo sobreexplotadas por motivos comerciales, de ocio o de subsistencia humana. Por sobreexplotación entienden cualquier actividad humana que acabe con la vida de más individuos de una especie de los que se pueden compensar mediante la reproducción natural de estos. Incluye la tala de bosques, la caza, la pesca o la recolección. «El rinoceronte de Sumatra, el gorila o el pangolín, por ejemplo, se cazan ilegalmente por la gran demanda que existe por conseguir partes de sus cuerpos», explican los autores.Los motivosCasi dos tercios de las especies estudiadas, un 62%, están amenazadas por las actividades agrícolas. Ya sea por la apropiación de nuevos terrenos para cultivo, para ganadería o de zonas fluviales y marítimas para piscifactorías. El guepardo, la nutria de Sumatra o el perro salvaje africano son algunos de los afectados.A estos dos principales enemigos de la biodiversidad le siguen el desarrollo urbano (33 %), la invasión de plantas y animales no nativos -que perturban el equilibrio de los ecosistemas y pone en peligro a una cuarta parte de las especies estudiadas-, la polución (21 %), los cambios en el hábitat por incendios o construcción de presas (20 %) y el cambio climático (19 %). Maxwell y Watson estiman que aproximadamente cuatro de cada cinco es víctima de al menos dos de estos factores.«Hacer frente a estos viejos enemigos de la biodiversidad será clave para conseguir revertir la actual crisis de extinción de especies», recalcó Maxwell. 

FUENTE: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2016/08/11/agricultura-urbes-principales-causas-desaparicion-especies/0003_201608G11P26991.htm

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