ISAAC NEWTON, EL ALQUIMISTA ENAMORADO DEL VINO DE CANARIAS

Los afamados vinos de Canarias corrían por los espacios donde se refugiaban los más pudientes en el Reino Unido. En el siglo XVII los vinos canarios eran los más conocidos en la Inglaterra gracias, entre otros, a la promoción que décadas atrás hizo William Shakespeare.

Uno de los famosos consumidores del vino de Canarias era Isaac Newton (1642-1727), es decir, uno de los científicos más conocidos y reputados de la historia de la Humanidad. No solo fue el descubridor de la Teoría de la Gravedad, gracias a la famosa manzana que le sirvió de inspiración. También se enamoró del vino de Canarias.

Newton, uno de los grandes de la ciencia de todos los tiempos, también adoraba los vinos de las islas. Como detalle: en 1670 el 65,62% de los vinos que llegaban al puerto de Londres provenían de Tenerife y La Palma. La relación de Newton con Canarias es variada. Pero el vino de Canarias le generó un serio problema de salud como a todos los ricos de aquella época que no se cuidaban: gota.

 

Un estudio de unos científicos de Estados Unidos al que ha tenido acceso ABC apunta que la artritis Newton tiene su origen en el consumo de vino de Canarias.

En 1725, ya en edad prolongada, Newton tuvo un definitivo ataque de gota por el consumo de vino que le provocaría su retirada total del circuito intelectual en la Royal Society de Londres. Una concentación excesiva de ácido úrico, que es un residuo existente en la sangre y en la orina en pequeñas cantidades.

De acuerdo con la investigación norteamericana que han analizado la artristis en el Reino Unido entre 1650 y 1900, los doctores C. Rivard, Jeffrey Thomas, Miguel A. Lanaspa Richard J. Johnson, de la Universidad de Colorado, Denver, el aumento de la gota que afectó a Newton era por la mala calidad de los barriles.

Una enfermedad de ricos. Sin embargo, el aumento de la venta de azúcar procedente de América vía Canarias también generalizó la patología entre los que más humildes.

La existencia de artritis en las clases pudientes británicas y la influencia de bebidas también está presente en el estudio del doctor Ferdiand Warner de 1768 titulado ‘Informe completo y el plan de la gota’o la investigación médica de W. Wadd W, editado en 1816 por Smith y Davy, llamado ‘Observaciones superficiales sobre la corpulencia o la obesidad: opiniones antiguas y modernas en relación con las causas y la cura’.

Pero, en el asunto del vino canario, los científicos apuntan a un detalle: el vino procedente de las islas estaba envenedado con plomo. Con la sidra de manzana pasaba algo por el estilo. Mientras que los barriles de vino de Canarias tenían contacto con el plomo con los que se sellaba, la sidra se prensaba con plomo. Al plomo en el vino se le achaca el fin del Imperio Romano.

La gota aguda de Newton pudo ser derivad de un envenenamiento agudo con plomo que, además, en su casa tenía bodega con larga exposición a ese metal. En Canarias, para la exportación, los barriles eran reforzados con plomo al igual que el vino de Madeira que llegaba al Reino Unido.

“Muchos de estos vinos también fueron enviados en barriles de madera con tapas forradas de plomo o ligaduras de plomo”, señalan los investigadores.

Los científicos de la Universidad de Colorado que han estudiado este asunto recuerdan que el doctor Gene Ball llamó la atención sobre esta última fuente de plomo en un artículo en los vinos producidos entre 1770 y 1820.

Y es que Gene Ball alertó que las botellas de vino de Canarias “tenían alto contenido de plomo (entre 830 y 1900 miligramos por litro”. Es decir: “5 a 10 veces más de los niveles encontrados” permitidos actualmente.

Suelo volcánico y con plomo

Hay que recordar un detalle que los científicos no mencionan. Se trata de vinos de origen volcánico. Pero la gente como Newton no hacía caso a su conocimiento científico y prefería disfrutar de esta bebida que, entre otros, William Shakespeare adoraba décadas antes.

Para colmo, los científicos recuerdan que en la Inglaterra de aquella época que en Canarias se añadía azúcar al vino para producir algunos licores. “Uno de los primeros usos de azúcar fue en las bebidas, en particular los vinos dulces y sidras dulces” y que “algunos vinos, tales como los de Portugal y las islas Madeira, a menudo eran ricos en contenido de azúcar. España y las Islas Canarias también eran famosos por la producción, a los que se añadieron licores de uva, remolacha azucarera o la caña de azúcar al vino”.

En 1638, en Londres, se prohibió la venta al por menor de vino en botellas. Solamente se autorizaba para los vinos ligeros. Probablemente, esto condujo a la adulteración colocando azúcar y benefició a los vendedores de plomo y madera. La primera mención de un sacacorchos en el Reino Unido data de 1681.

El catedratico de Inglés en Universidad de La Laguna, Tenerife, Pedro Nolasco, recuerda que Shakespeare creó un personaje, Falstaff, un libertino, borracho y glotón sujeto, que era conocido como Sir John Sack-and-Sugar. Y que las islas Canarias fueron conocidas como Islas del Azúcar en el siglo XVI. En las islas vivió Thomas Nichols, un comerciante británico en Canarias en el siglo XVI que se dedicaba a exportar azúcar. Además de licores y vino, se hizo popular poner azúcar al café y al té.

FUENTE: http://www.abc.es/espana/canarias/abci-isaac-newton-alquimista-enamorado-vino-canarias-201705230414_noticia.html

 

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