HOMEOPATÍA PARA LA AGRICULTURA

Los frutales y las hortalizas que Sergio Mandillo trata con homeopatía están más vigorosos y aumentan su producción. Lleva años comprobándolo y enseñando a los agricultores que quieren mejorar sus cosechas sin usar químicos. La agricultura ecológica es la que más está echando mano de la homeopatía.

Viña, aguacates, níperos o cafetales han mejorado su producción desde que están siendo tratados con remedios homeopáticos. Sergio Mandillo es técnico agrícola y lleva años aplicando su homeopatía a la agricultura y asegura que con «muy buenos resultados». Con diluciones homeopáticas, explica, es posible incidir en los procesos biológicos de las plantas, pero también controlar de manera natural plagas y enfermedades, de modo que se logran plantas más fértiles gracias a la mejora de su vitalidad y producción.
La agrohomeopatía, dice Sergio Mandillo, está en sus inicios y se está interpretado desde distintos enfoques, pero tiene una base común que es el uso de elementos naturales diluidos y, como ocurre con los remedios para los tratamientos médicos o veterinarios, se construyen a través de estructuras de agua, por lo que son inocuos y no invasivos.

Las diluciones con las que trabaja Mandillo son «muy bajas; muy cercanas a cualquier dilución química convencional» que, o bien se pueden adquirir directamente en las farmacias o bien las fabrica el propio agricultor. «Se trata de alternativas naturales que se están dando a la agricultura» y que permiten restablecer el equilibrio para que  plagas y enfermedades no se manifiesten o para minimizar sus niveles de infección, reducir el nivel de los residuos químicos y mejorar el rendimiento de los cultivos y el suelo.

El último taller sobre la aplicación de la homeopatía en la agricultura lo impartió la semana pasada en el Centro Internacional de Agricultura Biológica (CIAB) de Los Llanos de Aridane, en La Palma, y en él explicó y enseñó a los agricultores como usar determinadas cepas homeopáticas, que están autorizados tanto en agricultura como en ganadería ecológica. El taller concluyó con un práctica en la que se fabricó un nosode, un remedio homeopático de microorganismos, destinado a evitar la afección de plagas.

Para las diluciones, explica Sergio Mandillo, se pueden utilizar plantas sanas, las plantas que están enfermas o dañadas por una plaga e incluso a la misma plaga, sales o minerales.

FUENTE: http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=401754

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