ESTUDIOS DEMUESTRAN BENEFICIOS DE LAS CUBIERTAS ORGÁNICAS

Dos estudios realizados por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han demostrado que la introducción de cultivos de cubierta reduce la contaminación por nitratos y otras sales que se lavan a través del suelo hacia los acuíferos. Los cultivos de cubierta no se utilizan para el consumo, sino que se emplean exclusivamente para incorporarlos a la tierra como fertilizante, por lo que se los denomina también abono verde.

La veza (Vicia villosa) fue una de las especies empleadas como cultivo de cubierta, o abono verde, en los experimentos. [Wikimedia Commons]

La veza (Vicia villosa) fue una de las especies empleadas como cultivo de cubierta, o abono verde, en los experimentos. [Wikimedia Commons]

Esta estrategia constituye una alternativa al barbecho tradicional, que consiste en mantener el suelo libre de vegetación durante el periodo variable que queda entre la cosecha del último cultivo y la siembra del siguiente. Ello permite una mayor acumulación de agua y nutrientes en el suelo, que en principio serán aprovechados por el cultivo siguiente. Sin embargo, esta acumulación de agua y nutrientes incrementa el riesgo de que se produzcan eventos importantes de lavado de sales, productos fitosanitarios e incluso nutrientes (con la contaminación de acuíferos que ello conlleva), y más si el periodo de barbecho coincide con épocas de lluvia más intensa o prolongada.

Los experimentos

Los estudios se realizaron a lo largo de 3,5 años en campos experimentales, en los que se determinó la acumulación de nitrógeno mineral y sales como consecuencia de sustituir la práctica de barbecho por cultivos de cubierta en sistemas irrigados. El cultivo principal fue el maíz, y los tratamientos que se compararon fueron: cultivos de cubierta con cebada (Hordeum vulgare L.), cultivo de cubierta con veza (Vicia villosa L.) y el barbecho.

A lo largo del estudio, el lixiviado de nitratos fue de 346, 245 y 129 kilogramos por hectárea (N-NO3−) , respectivamente en el barbecho, la veza y la cebada, la mayor parte del cual (77 %) tuvo lugar en el período entre cultivos. Se demostró que los cultivos de cubierta disminuyeron el lavado de nitratos durante las fases iniciales de desarrollo del maíz. La veza fue menos eficiente que la cebada en detener el lavado, pero en cambio aumentó la retención del nitrógeno edáfico. Ambos cultivos promovieron el reciclaje del nutriente en el sistema agrícola.

Otro de los aspectos estudiados fue el riesgo de que, al disminuir el lavado de sales, se produjera un incremento en la salinidad del suelo que afectara la producción del maíz. Sin embargo, se comprobó que el balance total de sales era negativo en el sistema y no se observó un incremento de la salinidad en ninguno de los horizontes edáficos. Incluso se re redujo en las capas superficiales, con lo que mejoraron las condiciones para la siembra y germinación del maíz.

FUENTE: investigacionyciencia.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.