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El impacto del cambio climático llega también a nuestras islas. La sequía pone en riesgo los cultivos de papas, viña y cereal de Tenerife.

Martes, 10 Septiembre 2019

Tenerife atraviesa su tercer año con valores pluviométricos por debajo de la media. Un déficit de precipitaciones que está poniendo en riesgo a los cultivos de secano de la Isla, en especial, a las papas, la viña y el cereal. Así lo confirma el secretario de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga), Javier Gutiérrez, que explica que sobre todo en la zona sur los agricultores están sufriendo las consecuencias de la sequía.

Los datos pluviométricos recogidos por Agrocabildo indican que en algunos puntos de la Isla este año ha llovido menos de la mitad de la media registrada entre los años 2001 y 2016. Por ejemplo, estaciones como la de Guía de Isora registraron en ese periodo una media de 187,8 litros, mientras que entre el 1 de octubre de 2018 y el 31 de julio de 2019 apenas han caído 46,3 litros. Una situación similar ocurre en algunas zonas de Arico, donde se han recogido 67,6 litros, a pesar de que la media es de 257,5. En El Frontón, Vilaflor, se han contabilizado esta temporada 162,2 litros, cuando la media en este punto se sitúa en 473,5 litros, según los datos aportados por este organismo público.

La alcaldesa de Vilaflor, Agustina Beltrán, corrobora la falta de lluvia que ha caído en su localidad a lo largo de la última temporada. Sin embargo, recalca que no ha habido escasez ni restricciones en el agua de riego, como sí ha ocurrido en años anteriores. "Llevamos cuatro o cinco años con una sequía tremenda, y esto afecta mucho a los agricultores", afirma. Beltrán argumenta que "está lloviendo menos de 200 litros al año", una cantidad que "no es suficiente para la agricultura", lo que ha provocado que baje la producción.
Comienzo de la vendimia 2019 en Tenerife

La situación es algo mejor en el norte de la Isla, donde los valores pluviométricos sí se acercan más a la media recogida en años anteriores. Los puntos donde existe una mayor diferencia son Llanito Perera, en Icod de los Vinos, y El Palmar en Buenavista. Mientras que en el primero se han recogido 119,7 litros menos que la media del lugar, en El Palmar entre el pasado octubre y julio de 2019 se han registrado 404,7, con una media que roza los 500 litros.

Gutiérrez señala que la falta de lluvia es uno de los condicionantes que ha provocado que la cosecha de uva se reduzca hasta en un 50% en algunas comarcas de la Isla. "Algunos vitivinicultores no recuerdan un año tan malo como este", indica. Una cosecha mermada que se une a las de años anteriores, que también se vieron reducidas.

Las papas son otro de los cultivos que se ven más afectados por la falta de lluvia, ya que al no haber precipitaciones "este déficit hídrico genera las condiciones favorables para que se desarrolle la polilla de la papa", que ha supuesto un gran problema para los agricultores este año.

En cuanto a los cereales, Gutiérrez advierte que la cosecha "ha sido muy mala", debido a que la inmensa mayoría de este cultivo es de secano en la Isla y se ha visto perjudicado por la falta de lluvia, con lo que "ha tenido poco o casi nada de grano" y tampoco ha podido destinarse al forraje.

Otros cultivos como las hortalizas y los árboles frutales también se han visto perjudicados por la falta de lluvia, pero representan un segmento menor del total de los cultivos de la Isla.

A pesar de que existen otras fórmulas para regar los cultivos, el secretario general de Asaga explica que la lluvia cumple además otras funciones más allá de aportar agua a la cosecha. "La humedad en el ambiente, la bajada de temperaturas, el efecto lavado de las plantas son beneficios que no se obtienen a través de otros métodos de riego", afirma.

Ante este panorama muchos agricultores ya se están llevando las manos a la cabeza por lo que puede pasar en el futuro y rezan para que la próxima temporada de lluvias sea más benevolente que las anteriores en la Isla. "Esperamos tener un invierno con precipitaciones normales el próximo año; si no, auguramos muchos problemas", indica Gutiérrez.

Comienzo de la vendimia 2019 en Tenerife

Trabajos que han evitado las restricciones

Los diferentes proyectos que se han puesto en marcha a lo largo de los últimos años en la Isla para reducir la dependencia de la agricultura del agua derivada de la lluvia, como el aumento de la producción de la desalada, así como recurrir al agua regenerada, han ayudado a paliar las consecuencias de la sequía que sufre Tenerife. Así lo corrobora el secretario general de Asaga, Javier Gutiérrez, quien explica que apenas se han registrado cortes "muy delimitados" en la zona sur, pero sin que tengan nada que ver con la situación que se ha producido en años anteriores, cuando los agricultores han sufrido cortes que han puesto en riesgo muchas cosechas.

Según Gutiérrez, "ahora estamos viendo el fruto de varios años de trabajo" y cita algunos de los ejemplos que están dando buen resultado, como la utilización de agua regenerada en Valle Guerra y Tejina gracias a una estación depuradora, que ha liberado agua de los embalses, o la puesta en marcha de desaladoras como la de Fonsalía, que ha dado "tranquilidad" a los agricultores de la zona y que ha posibilitado que el embalse de Lomo del Balo no tenga que soportar tanta demanda.

Aun así, todavía queda trabajo por hacer, ya que hay que continuar con esta estrategia en los próximos años.

FUENTE: https://www.eldia.es/tenerife/2019/09/10/sequia-pone-riesgo-cultivos-papas/1007263.html