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Detectadas en Lanzarote 59 especies de flora invasora, algunas un “grave peligro”

Sábado, 12 Mayo 2018

El colonizador rabogato en un paseo de Puerto del Carmen, los prohibidos Leucaena leucocephala dando sombra en una urbanización de Playa Blanca… En los jardines de Lanzarote, privados y públicos, crecen especies perjudiciales para el singular ecosistema de la Isla. La formación de ciudadanos, jardineros y responsables de viveros será fundamental para controlarla.

“Las plantas no son buenas ni malas”, dice el biólogo Rafael Paredes, fundador de la consultora Gabinete de Estudios Ambientales. Un ejemplo es la vinagrera: un “grave peligro” cuando crece en el parque nacional de Timanfaya, fuera de su área natural de distribución, y un valioso recurso en Tenerife, isla de dónde es endémica.

Según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, en España las especies vegetales introducidas constituyen el 15 por ciento de la flora. En Canarias, alcanzan el 33 por ciento. En Lanzarote se han detectado 59 especies de flora invasora: una treintena está muy extendida, el resto sólo aparece de forma ocasional.

Algunas son exóticas: han sido introducidas en un hábitat que no es el suyo; a veces a propósito, para usarse como plantas ornamentales, otras veces por accidente. Otras plantas problemáticas son las nativas trasladadas (plantas endémicas de otras partes de Canarias, que se traen por diversas razones, por ejemplo para servir de alimento para el ganado).

La flora invasora altera el ecosistema y todos sus procesos ecológicos. Avasalla la vegetación local, quitándole recursos o matándola. Afecta a las propiedades del suelo y perjudica a la fauna. Suele adaptarse bien y extenderse veloz. Muchas son malas hierbas para el agricultor y a veces transportan plagas. De los jardines se extiende a solares abandonados y a bordes de carreteras. Algunas han llegado a entrar a territorios protegidos y al parque nacional de Timanfaya.

Según el Informe de Seguimiento de Especies de Flora Invasora de Lanzarote, hay cinco especies que exigen una erradicación prioritaria. Son, por orden de importancia, el rabogato, la vinagrera, la Pseudorlaya pumila, la magarza de Tenerife y un árbol parecido a la acacia, el Leucaena luococephala.

El rabogato (Pennisetum setaceum)

El rabogato se extiende por los siete municipios de Lanzarote y ha entrado en Los Ajaches, La Geria, el Parque Nacional de Timanfaya y el Parque Natural de Los Volcanes. Se expande sobre todo por los bordes de las carreteras con más tráfico de la Isla y el último recuento, de septiembre de 2017, constata que sigue avanzando. Es originaria del noreste de África y resiste sequías y altas temperaturas. Es capaz de cambiar el pH y la salinidad del suelo. La podemos ver en fincas privadas o en el paseo de Puerto del Carmen. El Cabildo de Lanzarote puso en marcha una campaña de erradicación entre junio y septiembre del año pasado. “Todavía hoy es viable erradicarla” e “impedir su proliferación en los espacios más emblemáticos”.

La vinagrera (Rumex Lunaria)

Endémica de las Islas occidentales, fue introducida en el norte de Lanzarote como planta forrajera. Crece prácticamente sola, se mantiene verde todo el año y, mezclada con paja, permite que los animales den mejor leche. Hay referencias bibliográficas que señalan cómo un comerciante la trajo de El Hierro entre 1930 y 1940. Una vez plantada en Haría, consiguió atravesar la barrera del jable, donde es incapaz de germinar, y en 1987 se detectó por primera vez en Timanfaya.

 El Parque Nacional lleva estudiándola y combatiéndola desde 1993. Su peligro es doble: inhibe el crecimiento de flora emblemática (juncos, aulagas, corazoncillos) y coloniza las coladas volcánicas. Podría transformar un paisaje de piedra, único en el mundo, en un paisaje vegetal.

La Pseudorlaya pumila

Se expande por el jable de trasplaya de Caleta de Famara. Puede que fuera introducida accidentalmente por windsurfistas o por los migrantes que llegaban a la costa en pateras procedentes de Marruecos. Fue advertida de manera casual en 2010, durante una campaña de investigación en el jable. A la suela de los zapatos de los científicos se pegaron unos frutos espinosos, muy parecidos a la ‘pata de camello’ que podemos encontrar en las dunas de Maspalomas.

Los vientos alisios favorecen la dispersión de esta planta por el jable, hacia el interior de la Isla. Hoy, su distribución se restringe a esta pequeña área, pero su “elevada producción de semillas y su gran capacidad de colonización de nuevas áreas del jable”, la convierten en una grave amenaza.

Otras: magarza, Leucaena luococephala...

La Argyrantheum frutescens es otra nativa trasladada. Tiene una gran capacidad para dispersarse y colonizar terrenos volcánicos recientes. Puede verse de forma abundante por Masdache. El Leucaena leucocephala es un árbol próximo a las acacias y originario de México, que es difícil de erradicar una vez establecido y “rebrota de forma vigorosa después de ser cortado”, advierte el Catálogo Nacional de Especies Exóticas Invasoras. Está presente en algunas urbanizaciones de Playa Blanca.

En el listado también están varias especies del género Opuntia (la tan aprovechada tunera) y del Agave, las dos introducidas en Europa en el siglo XVI, por los conquistadores de América.

Es habitual ver en viveros y tiendas de jardinería de Lanzarote, “posiblemente por desconocimiento de la legislación vigente”, otras especies incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Exóticas Invasoras, como el Agave, Carpobrotus, Cylindropuntia, Leucaena, Opuntia, etc. Es una de las razones que ha llevado a la Oficina de la Reserva de la Biosfera a organizar un curso sobre flora invasora.

Formación para jardineros, operarios y ciudadanos

La formación es clave para detener el problema. “Es absolutamente necesario” que los operarios que limpian los márgenes de las carreteras reciban la formación adecuada, así como los jardineros que manejan restos de poda. “Hoy son una parte del problema, cuando pueden y deben ser parte de la solución”, dice el informe, elaborado por Carmen Rodríguez, Ricardo Mesa, Manuel Miranda y Rafael Paredes.

“En todos los jardines de Canarias hay especies nocivas, plantas urticantes, alergógenas y venenosas. Se plantaron por su función ornamental y porque no necesitan mucho mantenimiento”, dicen los expertos. Un ejemplo: la tóxica adelfa que crece, por ejemplo, en el parque Ramírez Cerdá, junto al parque infantil. Su venta al público está prohibida.

El informe también aconseja evaluar lo antes posible la expansión de especies invasoras en los terrenos interiores del aeropuerto y hacer una “vigilancia continua” en toda la Isla. ¿Más? Sí. Es necesaria la participación ciudadana para localizar ejemplares y que la administración diseñe unas directrices para que las áreas verdes de toda la Isla se gestionen con los mismos criterios.

Necesitamos “catálogos municipales de árboles y arboledas singulares” y una mayor divulgación de la flora endémica de Lanzarote. El informe recomienda “ir más allá de las prohibiciones” y hacer un importante trabajo educativo.

FUENTE: https://www.diariodelanzarote.com/noticia/detectadas-en-lanzarote-59-especies-de-flora-invasora-algunas-un-%E2%80%9Cgrave-peligro%E2%80%9D