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El desarrollo se llevó a cabo en la Universidad de Bouchum, en Alemania, y su funcionamiento es similar al de un glucómetro.

El dispositivo indica cuánta cantidad de nitrato necesita o le sobra al suelo. Foto: Universidad de Bochum.

El dispositivo indica cuánta cantidad de nitrato necesita o le sobra al suelo. Foto: Universidad de Bochum.

Expertos indican que en la agricultura solo el 50 % de los fertilizantes que se utilizan para nutrir el suelo son absorbidos por la tierra, el porcentaje restante genera contaminación en el medio ambiente. Uno de esos abonos que beneficia a los cultivos, pero que también puede afectar al ecosistema, es el nitrato.

Desde hace varios años, en el viejo continente, la Comisión Europea ha amonestado a Alemania debido a que incumple con las normas establecidas para el uso de abonos en el suelo. Sin embargo, la situación parece haber llegado a su fin gracias a un desarrollo con el que los agricultores podrían hacer uso de este tipo de recursos para calcular con exactitud los requerimientos de fertilizantes para sus cultivos.

Se trata de un sensor de nitrato que funciona de manera similar a un glucómetro, el cual se usa para medir la presión sanguínea. El agricultor corta un tallo de las plantas de cultivo, con el fin de obtener una gota de savia que a su vez es absorbida por una delgada varilla que contiene una enzima que permite tener una reacción química.

“Así obtenemos un valor que corresponde a la pérdida de nitrato”, explicó Nicolas Plumeré, científico de la Universidad de Bochum que ha trabajado en el desarrollo. En otras palabras, el usuario puede leer directamente en el dispositivo la cantidad de abono que el suelo necesita o saber cuanto le está sobrando.

Según Plumeré en el desarrollo del sensor de nitrato fueron tomados en consideración aspectos más globales, ya que hay sitios en los cuales no es frecuente la extracción de muestras de suelo. “En países en desarrollo en los que se usan cantidades de abono superiores al promedio se podría ahorrar tranquilamente la mitad de los costos que causa el abono”, anotó.

El científico y su equipo de trabajo realizaron mediciones de prueba con maíz y trigo en el Centro de Investigación Electroquímica de la Universidad de Bochum. Los experimentos fueron un éxito y se determinó que el procedimiento puede ser aplicado en otros tipos de cultivo.

Sobre el dispositivo

El experto asegura que desde su infancia, que transcurrió en una granja de Alsacia, siempre se preguntó cómo podría determinarse la cantidad de abono necesaria para cada cultivo. Con el tiempo, la pregunta se trasladó al campo científico.

Después de haber estudiado química y electroquímica, desarrolló este dispositivo, caracterizado por ser más pequeño que un teléfono inteligente (smartphone). A diferencia de los métodos conocidos hasta ese entonces, el cálculo de los requerimientos de nitrato no se realiza en un laboratorio. Por eso, con este método se ahorra dinero y tiempo.

Según el científico, el proceso para obtener la patente del aparato ya está en marcha. Además, hay negociaciones con empresas de Estados Unidos y Holanda para su producción en serie.

Los costos de fabricación de cada sensor son estimados en 100 euros. Las varillas de medición cuestan menos de un euro. “Pero una sola muestra no basta. Son necesarios controles regulares a fin de determinar con precisión la cantidad necesaria de abono. Cuando crecen los cultivos, debería realizarse una medición por semana, a fin de definir si se necesita más abono o si no es necesario un nuevo pedido”, agregó Plumeré.

FUENTE: contextoganadero.com

AGROISLAS ha comenzado a impartir el curso de "MANIPULADOR DE PRODUCTOS FITOSANITARIOS NIVEL BÁSICO" en el día de ayer. Esta formación permitirá a nuestros alumnos recibir la información técnica sobre la correcta manipulación y aplicación de los productos fitosanitarios y contrastarlas con sus experiencias, así como acercarlos al control integrado y buenas prácticas culturales.

Recordamos que la formación en Manipulador de productos fitosanitarios nivel básico o cualificado, es un requisito INDISPENSABLE y OBLIGATORIO, para la acreditación en podas y otras prácticas culturales en palmeras (BOC nº 222 de fecha 06.11.07, la Orden de 29 de Octubre de 2007. Artículo 22.C), así como para la aplicación y el uso de fitosanitarios en el sector de la agricultura y la jardinería.

Contenido del Curso:

 -Las plagas. Métodos de control. Medios de defensa fitosanitaria.

- Productos Descripción y generalidades.

- Peligrosidad de los productos fitosanitarios y de sus residuos.

- Riesgos derivados de la utilización de productos fitosanitarios.

- Intoxicaciones y otros efectos para la salud. Primeros auxilios.

- Tratamientos fitosanitarios. Equipos de aplicación.

- Limpieza, mantenimiento, regulación y revisión de los equipos.

- Nivel de exposición del operario: Medidas preventivas y de protección en el uso de productos fitosanitarios.

- Relación trabajo-salud: Normativa sobre prevención de riesgos laborales.

- Buenas prácticas ambientales. Sensibilización medioambiental.

- Protección del medio ambiente y eliminación de envases vacíos: Normativa específica.

- Principios de trazabilidad. Requisitos en materia de higiene de los alimentos y de los piensos.

- Buena práctica fitosanitaria: Interpretación del etiquetado y fichas de datos de seguridad.

- Normativa que afecta a la utilización de productos fitosanitarios. Infracciones y sanciones.

- Prácticas de aplicación de productos fitosanitarios.

La detección rápida de enfermedades de cereales es clave para combatirlas, lo que se puede conseguir con ayudas de unas abejas especialmente entrenadas, asegura el joven investigador serbio Nemanja Filipovic.

“Sólo una abeja basta para la detección. Es decir, de cien abejas se pueden construir cien aparatos de detección, y eso es una muestra de la gran eficacia de este proceso”, explicó en declaraciones a Efe en Belgrado.

El objetivo de este jovencísimo científico serbio, de solo 18 años de edad, es detectar con rapidez males fúngicos de cereales porque representan un gran problema y porque probar su existencia es un proceso “costoso y largo”.

“Pero si se detectan sólo algunos olores que emiten esos hongos, en cuestión de segundos se obtendrían los resultados, y se ahorraría mucho dinero”, asegura Filipovic.

“Si se entrenan, las abejas reaccionan sacando su probóscide (trompa) cuando sienten un determinado olor”, agrega.

Para Filipovic, especializado en electrónica, es posible crear “un aparato que de hecho registre” lo que detectan las abejas.

“De esa forma, es posible ver con facilidad lo que ocurre y si han hallado el olor (del hongo)”, explica el joven que ha realizado un estudio al respecto en el Centro de Investigación de Petnica, a unos 90 kilómetros el oeste de Belgrado.

Esa institución oficial del Estado serbio reúne a jóvenes investigadores, interesados en diferentes campos científicos.

Para seguir la reacción del insecto de extraordinario sentido del olfato, Filipovic ha desarrollado algoritmos especiales.

Entrenamiento a animales

Además, junto a otra joven bióloga serbia, Andjela Todevic, ha desarrollado un entrenamiento específico de las abejas, “fijándolas” en un soporte especial, creado para esos fines en una impresora 3D.

Aunque no pueden volar cuando están fijadas al soporte, las abejas siguen agitando sus alas, algo indispensable porque si se impide totalmente el movimiento de su cuerpo, las abejas “están bajo estrés y no pueden reaccionar a los olores”, asegura Filipovic.

Las abejas reciben una recompensa azucarada junto con un estímulo, en este caso, un determinado olor, y “después de unas cuentas veces, aprenden a vincular el estímulo con el alimento”.

“De modo que cada vez que recibe ese estímulo la abeja supondrá que llegará también la comida y sacará de inmediato la probóscide, para su consumo”, precisa Filipovic.

“Ese reflejo es inherente a su sistema nervioso (…), así es cómo se orientan por los olores de las flores en la naturaleza, y cuando se posan sobre una planta que es la fuente de su alimento sacan su probóscide para recoger esa comida de las flores”, explica.

En su investigación, ha hecho experimentos con el olor de eucalipto porque en el centro para jóvenes científicos no permiten usar sustancias peligrosas.

“Las abejas tienen de verdad un enorme potencial”, asegura Filipovic, al tiempo que lamenta el peligro que para estos animales supone el frecuente uso de pesticidas.

Según el joven científico, las investigaciones con abejas son todavía bastante esporádicas en el mundo pero su mayor uso con fines científicos podría impulsar la protección de este útil insecto.

En ese sentido, recuerda un reciente proyecto piloto de científicos de EE.UU. para el uso de abejas en los aeropuertos, en lugar de perros, para la detección de ciertas materias.

FUENTE: eluniverso.com

Lunes, 09 Marzo 2015 08:23

CHARLA: TRAZABILIDAD DE LA MIEL

Tendrá lugar el día 20 de Marzo, de 17:00 a 20:00 horas una charla sobre la trazabilidad de la miel, en la que se expondrá toda la información relacionada con el registro sanitario y se resolverán las dudas de los asistentes.

Adjuntamos más información en el cuerpo de la noticia.

Charla: Trazabilidad de la Miel ¿Necesito Registro Sanitario para vender mi Miel?”

Telde

Fecha y horario: 20 de marzo de 2015, de 17:00 a 20:00 horas.

Fecha límite de inscripción: Hasta el 16 de marzo de 2015.

Previsión de alumnado: 25 personas.

Lugar: Aula de la Concejalía de Agricultura del M.I. Ayto. de Telde. C/ León y Castillo, 32 – Telde.

Profesores:

 

-       Dña. María Cristina Mauricio Quintana. Licenciada en Veterinaria.

-       D. Elizardo Monzón Gil. Veterinario del Servicio de Extensión Agraria.

 

Organización: Servicio de Extensión Agraria, Desarrollo Agropecuario y Pesquero.

Contenidos:

-       Novedades en relación al Registro Sanitario para el envasado de miel.

-       Cumplimiento de los requisitos establecidos  relativo a la higiene de los productos alimenticios.

-       Cumplimiento de los requisitos para adherirse a la Marca de Garantía "Gran Canaria Calidad".

 

Selección de alumnos: Por orden de inscripción hasta completar aforo.

 

Información web: Ficha Charla

Información e inscripción: a través del siguiente enlace: Formulario de Inscripción

Para más información pueden contactar con nosotros a través de Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El pH es un elemento que condiciona enormemente un suelo. En función de él tendremos que elegir las plantas que podemos cultivar ya que, aunque podamos corregir los niveles de acidez o alcalinidad de un suelo aportando correcciones, a largo plazo la propia capacidad tampón del suelo volverá a sus niveles iniciales de pH.

La corrección del pH del suelo

Se puede corregir el pH del suelo tal y como lo expusimos en este artículo, pero más importante es ver por qué el suelo tiene dichos niveles. Si es porque se encuentra en una zona boscosa y húmeda con alto porcentaje de materia orgánica (suelo ácido) o bien porque efectuamos un riego salino en nuestra parcela de tierra (suelo básico). Por mucho que hagamos correcciones, si no conocemos todos los cambios que suceden en él y que alteren sus propiedades (es decir, conocer el origen de dichas alteraciones), no nos servirá de nada realizar enmiendas correctoras y supondrá un gran gasto económico por nuestra parte.

Posibles deficiencias según el pH

El objetivo de este artículo era esto. Conocer de primera mano qué alteraciones pueden surgir cuando cultivamos en un suelo con un determinado pH. No quiere decir que siempre aparezcan las mismas carencias minerales ya que para ello necesitamos un análisis exhaustivo del suelo, pero si nos servirá para ayudarnos a elegir las plantas que queremos podemos cultivar en nuestro jardín.

Nitrógeno

No tendremos ningún problema de disponibilidad de nitrógeno para nuestras plantas siempre que el pH del suelo se encuentre entre 5,5 y 8.

Potasio

Si el pH del suelo es normal (cercano a 7), no existirá ningún problema de asimilación de potasio. Pero si:

pH > 8: se produce un antagonismo con el calcio.

Deficiencia de potasio

Deficiencia de potasio

Fósforo

Tenemos varios comportamientos:

    • Si pH < 6,5: precipita con hierro y aluminio.
    • Si pH > 7,5: precipitará con el calcio.
    • Si pH >8,5: se solubiliza con sodio.

Calcio

El calcio es el elemento por excelencia en un suelo básico o alcalino. Una planta cultivada en un suelo ácido es susceptible de tener problemas de carencia de calcio. Todo dependerá de los niveles necesarios para su desarrollo.

Boro

Cuando el suelo tiende a pH alcalino, se presentan deficiencias de boro.

Molibdeno

Si el pH de un suelo es ácido, las plantas cultivadas en él son susceptibles de presentar carencias de molibdeno.

Hierro, magnesio, cobre, cinc y aluminio

Todos estos elementos aumentan en solubilidad y disponibilidad para las plantas cuando el suelo es ácido. A medida que el pH disminuye, aumenta su movilidad. Por lo tanto, un suelo básico o alcalino es susceptible de presentar déficit en hierro, magnesio, cobre, cinc o aluminio. Recordemos por ejemplo, la clorosis férrica (la más famosa de las carencias) por falta de hierro y su corrección con dichos quelatos.

Clorosis férrica en olivo

Clorosis férrica en olivo

Lo dicho. No por tener un suelo alcalino vamos a tener con total solubilidad carencias de los elementos que tienen poca movilidad en pH alcalino. Todo dependerá de la sensibilidad del cultivo y el poder de adaptación de dichas especies.

Para haceros una idea, aquí tenéis una tabla donde se recoge el pH en el que se debería mover los principales cultivos en el huerto, extraída del artículo del pH de las plantas.

table ph

Cuando un suelo puede presentar problemas

Un suelo ácido o excesivamente ácido presenta una menor actividad de microorganismos y un menor desarrollo radicular. La asimilación del hierro mejora como hemos comentado antes pero no lo hace por igual la del fósforo o el nitrógeno (elementos muy importantes en cualquier cultivo). Sin embargo, para que realmente pensemos que vamos a tener problemas por pH ácido es a partir de 5,5.

Menos movimiento tenemos con un pH alcalino. A partir de 7,5 ya podemos empezar a tener problemas por exceso de insolubilización de hierro. Muchas plantas de nuestro jardín manifiestan problemas por falta de hierro, su detección por parte nuestra es muy fácil y la respuesta a aplicaciones de quelatos muy rápida.

Un pH de 9 presenta, a parte de una mínima movilidad del hierro, una alta presencia de carbonato sódico, con los consiguientes problemas físicos y químicos del suelo, haciéndolo muy difícil de cultivar.

FUENTE: agromatica.es

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